Hace cinco años, Noelia Pérez Sanchez (historiadora y antropóloga) guardó un tesoro excepcional: un manuscrito a mano escrito a lápiz, un trabajo íntimo y conmovedor. Junto a él, unas preciosas fotografías cosidas con hilo blanco que narran una historia familiar de trashumancia, emigración generacional y el contraste entre la vida en un pueblo del sur de España (costumbres, fiestas, gastronomía) y el ajetreo de la gran ciudad, Barcelona. Un documento que valora el sentido de la realidad en un sitio y otro.
Este material tan valioso necesitaba un contenedor que estuviera a su altura, un cuerpo que le diera personalidad y lo protegiera. Noelia me confió una tela de algodón teñida con café y serigrafiada con una imagen especial, el punto de partida perfecto para una encuadernación creativa.






El Proceso Artesanal: Nace el Estuche Doble Bandeja
El primer paso fue laminar la tela con papel Kraft, preparando el lienzo para esta aventura. Dada la necesidad de respetar el mínimo margen izquierdo del manuscrito, la opción ideal no fue una encuadernación tradicional, sino un Estuche Doble Bandeja, perfecto para la conservación y el encapsulamiento artesanal de piezas únicas.
Para la estructura, el trabajo se hizo, como me gusta, «con el corazón», añadiendo un valor extra al conjunto. Los pasos fueron meticulosos:
- Medición Precisa del contenido.
- Estructura en cartón con cola densa y refuerzo de esquinas con papel Kraft engomado.
- Lijado cuidadoso para eliminar cualquier reborde y lograr un acabado impecable.








Detalles que Cuentan una Historia
El contraste fue la clave en el forrado. Las bandejas se forraron con la tela laminada. Para el fondo interior, seleccioné una tela especial de encuadernación laminada con papel de color negro, creando una unión visual impactante con la serigrafía.
Las tapas se forraron con la tela teñida y serigrafiada que me entregó Noelia. En la portada cosí otro retazo de tela con el motivo negro, replicando el mismo cosido que une las fotografías internas.
Y aquí viene el secreto que da vida a este proyecto: antes de coser, pregunté a Noelia la palabra que mejor resumía su trabajo. Me dijo «TIERRA». Imprimí esta palabra en un trocito de tela teñida y la escondí en el interior, actuando como el corazón pulsante de todo el trabajo. Un toque de alma en la Encuadernación de Manuscritos.







El estuche se completa con una carpeta protectora de cartón de 0,6 mm forrada con tela negra, actuando como una «faja» que fusiona el diseño y añade una capa extra de protección de documentos.















El Resultado: Una Preservación Inolvidable
El resultado es un majestuoso Estuche Doble Bandeja que, al abrirse, revela una preciosa carpeta negra fusionada con la tela teñida y la imagen serigrafiada en la portada.
Para cerrar este ciclo de creación, he añadido un «Certificado Emocional» (o «Sello de Garantía»): un libreto que encapsula la historia del proyecto, el paso a paso técnico y las emociones que sentí al hacerlo. Es mi manera de agradecer la confianza depositada en mí para formar parte de algo tan significativo.




Las palabras de Noelia a la hora de recibirlo son la mayor recompensa:
«hace años que tenía este trabajo guardado esperando encontrar la persona que me lo pudiera encuadernar o preservar de alguna forma! cuando te conocí supe que serías tú la persona indicada… muchas gracias por todo el cariño que has puesto en este proyecto tan importante para mí, me encanta».

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